Descripción
La belleza natural del entorno de este proyecto requería una arquitectura que la
mantuviera y la potenciara, desde el color de su fachada, su distribución abierta al
exterior
y el uso de vegetación autóctona, todos ellos seleccionados para mantener su
carácter
esencial. Se trata de viviendas sostenibles, con arquitectura bioclimática
e
instalaciones para generar un bajo consumo energético. Cubiertas ajardinadas,
placas
fotovoltaicas, punto de recarga para coches eléctricos, xerojardinería, depósitos
de
recogida de agua de lluvia, sistema de aerotermia para calefacción y producción
de agua
caliente, son algunos de los elementos que hacen únicas a estas viviendas.
Esta
villa es uno de los conceptos de vivienda a su disposición. Con un interior
acogedor en el
que la madera juega un papel especial, y destaca por haber diferenciado
claramente la
zona de descanso de la zona más activa de la casa, con los 3 dormitorios en la
planta
superior y la cocina y el salón-comedor en la planta baja, que se complementan
con las
zonas exteriores, que juegan un papel importante, ya que el clima mediterráneo
hace que
sean disfrutables prácticamente todo el año, porche con comedor exterior,
terraza,
piscina,
y jardines creados con especies autóctonas, que conectan la casa con la
naturaleza.
Estas villas son las viviendas que lanzan un referente de sostenibilidad en la
Costa
Blanca Norte, ubicadas en la localidad de Lliber, basado en el respeto al medio
ambiente,
transmitiendo los valores de la cultura local, el bienestar de sus residentes
fomentando la
vida en comunidad y un estilo de vida saludable en contacto con la naturaleza.
La
arquitectura de este proyecto se basa en los colores de la tierra, en los muros de
piedra
seca y en la vegetación autóctona de la zona, de forma que las casas se integran
en el
paisaje de la Vall del Pop. Su diseño y equipamiento favorecen el bajo
consumo
energético. Las viviendas cuentan con sistema de aerotermia para calefacción y
agua
caliente sanitaria, suelo radiante, instalación de placas solares, sistema de
ventilación
motorizada, punto de recarga para coches eléctricos, domótica, jardines en
terrazas con
muros tradicionales de piedra y plantas autóctonas, entre otros elementos.
Además, con
el
fin de garantizar que la movilidad por el complejo residencial sea respetuosa, con
cada
vivienda se incluye un coche o dos bicicletas eléctricas. Las villas están
construidas sobre parcelas de entre 400 y 700 m2, distribuidas en dos plantas.
Se trata de
villas independientes de 3 dormitorios, con dos conceptos de distribución interior
a elegir.
Las superficies de las viviendas rondan los 315 m2, y cada vivienda cuenta con
piscina
privada, plaza de aparcamiento, trastero e impresionantes vistas abiertas a los
viñedos y
al
bello entorno natural de la Vall del Pop.
Mostrar más